Entrevista con Luis Moreno Mansilla, uno de los arquitectos del proyecto del Museo de San Fermín, realizada por Diario de Navarra, al hilo del tercer encargo realizado al estudio Mansilla-Tuñón para adaptar el museo a una nueva ubicación:
¿Ser los ganadores del concurso en el año 2001 obliga al Ayuntamiento a seguir confiando en su equipo pese a que el proyecto deba ser diferente?
Hay una teoría sobre los concursos según la cual lo que se selecciona es un equipo, no una propuesta.
¿Piensa que este será el proyecto definitivo?
Nosotros estamos encantados, con que se nos encomiende el trabajo, aunque nadie nos ha dicho nada oficialmente, pero mantenemos la ilusión.
¿Conocen la nueva ubicación del Centro Temático, junto a la Media Luna?
Sé que Emilio (Tuñón) estuvo viéndolo, pero fue antes del verano pasado. Creo que es un sitio estupendo.
Hasta ahora se ha hablado de adaptar el proyecto “Fiesta entre las flores” que diseñaron en la Rochapea para trasladarlo al Ensanche. ¿Es eso posible?
Lo que nosotros hacemos es arquitectura adaptada al sitio concreto. De todas formas, lo que comenzó siendo un museo-puente ya hubo que transformarlo una vez, así que ya ha habido un cambio. Nosotros no hacemos una arquitectura universal y pensamos que hay que ser sensible y sacar lo mejor de cada sitio. Nuestro lema es: de las dificultades salen las oportunidades.
El espacio con que van a contar ahora es bastante más pequeño que cuando el proyecto se diseñó para la Rochapea. ¿Tendrán cabida todas esas salas y espacios iniciales?
Será un reto, como otros muchos que se nos presentan. De entrada pensamos que en el nuevo edificio puede caber todo lo que estaba previsto. No hay que pensar, sin embargo, que el edificio tiene que tener un único uso. En nuestro trabajo estamos acostumbrados a los cambios.